1 de junio de 2019

Cincuenta veces su peso


“[...]
O quedarse,
seguir la línea,
habitar el agujero.”
Silvia Nieva

Cincuenta veces su peso
paso a paso la hormiga
de sudor no hay gota
que encharque el poro de la prisa
que detenga el esfuerzo constante
individuo detrás, individuo delante
que no se rompa
la fila
no
que no se rompa
cincuenta veces su peso
es lo que pesa esta inercia enfermiza
esta rutina inexorable
de trayectoria paulatina
a ninguna parte
a un hormiguero que no abriga
cuando, nunca tarde,
llegue el invierno
y venga la cigarra
como naúfrago a una isla

El sol pesará un día
en la lupa de un niño
o arderá el infierno
de una colilla encendida
entorpeciendo el camino
será fácil
obedecer la huida
y habitar el agujero
o quedarse quieta,
pausa suicida.

5 de diciembre de 2018

Galernas


Í.
Cierras los ojos
y se calla el mundo,
traéme el mar, una vez más
abrazando tus pupilas.

La sal dormida
que se enreda en tus pestañas
deja que caiga en esta herida
hueca en mi piel de lunares rotos.
Que anide en tus rizos
el frío de esta culpa que se eriza.

Porque es difícil morir
con el corazón tan lleno,
los ojos tan abiertos, la puerta
a una escena donde no existe
la palabra equivocada.

Porque me siento (diminutamente) inmortal
cuando en el músculo cansado
naufragan tus huellas
y la piel está fría
y el fuego está dentro.

Y quizá llegue diciembre
y caduque el viento que ahora improvisa
y crezca la zarza y nos trepe
y se llenen de fango las rías
donde hoy construimos el barco.
Puede que el tiempo nos ruede
aunque ya sea tarde para salir intactos.

Pero hoy no es ese día.

Porque después de mil galernas
ha llegado tu arena a mi orilla.